Carmen Laforet

"Fue ella, niña, quien me descubrió la fina urdidumbre de la vida, las mil dulzuras del renunciamiento y del amor, que no es sólo pasión y egoísmo ciego entre un cuerpo y alma de hombre y un cuerpo y alma de mujer, sino que reviste nombres de comprensión, amistad, ternura."

 * extraído de Nada