"En la niñez, Francisco solía angustiarse con la sospecha de que su madre, usada por la rudeza de la vida, podría ir desapareciendo imperceptiblemente, hasta esfumarse del todo, como la niebla. Entonces corría a su lado, la abrazaba, la sujetaba por la ropa en un desesperado intento de retener su presencia, su calor, el olor de su delantal, el sonido de su voz."
* extraído de De amor y de sombra